martes, 29 de septiembre de 2026

TEGUCIGALPA CON SED: CRISIS HIDRICA, OPACIDAD Y MEKOROT

 

Por: Jorge Varela Márquez

Premio Internacional de Ambiente, Goldman 1999


Tegucigalpa recibe agua cada 12 días. Doña María en La Kennedy paga L350 por barril. Las represas están a menos del 60%. Y el 40% del agua se pierde en tubos rotos. Ese es el negocio perfecto para quien quiere vender a extranjeros dicho bien nacional.

Hoy, la Alcaldía Municipal del Distrito Central  (AMDC) Negocia la administración de nuestra agua
con la empresa estatal de Israel (MEKOROT). Aun no hay convenio publicado en Transparencia, pero si hay historial: En 2019 el expresidente Juan O. Hernández (JOH) trajo una misión del gobierno israelí para tratar el asunto del agua. En febrero 2025 el embajador de Israel se reunió con el alcalde Juan D. Zelaya para hablar de gestión del agua.

"Coincidentemente", el alcalde agiliza préstamos por $150 millones con el BID para reparar o sustituir tuberías + $32 millones para pozos y cisternas + $85 millones con Japón (JICA). Todo para arreglar fugas. Si vamos a arreglar fugas, ¿para qué necesitamos a Mekorot?

Exigimos publicación de toda información, mientras, se "revisa" el contrato de L5,200 millones de la represa Jiniguare, que ya estaba adjudicada a empresa brasileña por la administración Aldana y sacada del Presupuesto General sin auditoría pública por la administración de Juan Diego Zelaya, el dinero estaba por desembolsarse y Mekorot aparece oportunamente.

Por eso exigimos:

  1. Publicación íntegra de cualquier Acta con Embajada de Israel, Alcaldía y Mekorot.
  2. Auditoría pública de por qué el Alcalde Juan D. Zelaya sacó del presupuesto aprobado, la represa de Jiniguare.
  3. Garantía legal de que el agua seguirá siendo 100% pública y municipal.
  4. Plan con plazos para bajar ese 40% de pérdidas.

¿Qué es apartheid hídrico y por qué lo mencionan?

La ONU y Oxfam han usado ese término para describir que en Cisjordania hay dos sistemas: asentamientos judíos   con 300 litros/persona/día, agua para piscinas y agricultura y por otro lado, comunidades palestinas con 20-70 litros racionados, con control militar de pozos. Mekorot niega esa acusación y dice que es líder en tecnología de desierto. El pueblo de Tegucigalpa tiene derecho a conocer ambas versiones.

Los opacos cabildeos y la falta de transparencia en informar al pueblo sobre las negociaciones que se hacen sobre uno de los más importantes e indispensables recursos para la vida humana, no pueden continuar y es obligatorio que se le informe al pueblo oportuna y debidamente.

Tegucigalpa no necesita que le vendan agua. Necesita que no se le escape la que ya tiene.

BIBLIOGRAFIA: Google, IA y recortes de prensa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario